Corridor parliament
Accesit. Concurso nacional de ideas SIKA.
1. Propuesta
El pasillo doméstico, la calle en la ciudad, son los espacios de la negociación circulante. Proponemos un estado en el que la negociación sea permanente, que en las estancias y en los trayectos, los movimientos estén siempre negociados. Es el único modo de conseguir sobrevivir en un edificio de 14 kilómetros de recorrido y 2 metros de crujía.
Abogamos por la eliminación sistemática de los protocolos previos al acuerdo, ya que se aborda directamente la relación interpersonal día a día.
La escala del edificio surge del plegado de los pasillos, de manera que existan accesos a unos núcleos comunes, ya que se apoyan unos sobre otros. En estos puntos surge una circulación vertical de emergencia, que actúa como núcleo estructural.
El edificio por el que apostamos es un volumen difuso, enmarañado por el cruce entre los pasillos, de esbeltez máxima 1:10, en los que el volumen se coloniza dejando grandes espacios intersticiales. Como se apunta más adelante, estos espacios sirven para la colonización de los propios lugareños, con lo que se involucra a la población autóctona (humana y animal) con el mantenimiento del proyecto.
El edificio está dimensionado para una vida útil de 6 meses, en cuanto a materiales constructivos y provisiones de los usuarios.
2. Proceso proyectual
La generación del edificio parte de un predimensionado básico. Además del programa especificado en las bases, hemos considerado 10 m2 por persona en un pasillo de 1,5m = 14.000 m. El edificio y su programa se distribuyen en estos 14km de forma lineal. Por ejemplo, en cuanto a los domitorios: 2m x 2000 personas= 4000 metros de camas.
La propuesta se apropia de los diseños ya planteados con éxito como optimización del espacio longitudinal: se genera gráficamente por la concatenación de submarinos, que, según la época de construcción y su morfología responden a cada uno de los programas. Por lo tanto, existe una estrategia de optimización de recursos al re-interpretar lo ya planteado, de valoración acumulativa de los procesos de diseño. Ubicar al edificio-pasillo de esta manera en la contemporaneidad remite a la necesidad de dinamismo en las relaciones políticas.
3. Experiencia
La innovación en el disfrute arquitectónico del Corridor Parliament se refiere a la escala del usuario, ya que invita a la extrema cercanía, al roce entre desconocidos, a la recuperación de la empatía en las relaciones interpersonales. No sólo proponemos el que los usuarios (cuyo objetivo final es la negociación) se saluden al encontrarse: el cruce de trayectorias obliga al acuerdo, a la espontaneidad cordial entre los políticos uno a uno.
4. Acentos
Frente a las convencionales salas de relax proponemos el chill-in, el espacio estresante. Si bien el estado de crisis en el que se encuentra el edificio-pasillo impide la comodidad excesiva de sus ocupantes, puede llevar a un cansancio mental extremo. Para evitar esto, se producen acentos en el recorrido espacial, el chill-in ofrece motivación extra y sobreestimula la percepción del usuario.
5. Sucesión del programa en planta
Todo el edificio es un lugar de paso, enfocado a distintos usos por tramos. Por lo tanto, cada uso ha de garantizar la transitabilidad a su través.
La entrada del edificio será el almacén refrigerado de comida, de tal modo que volverán a alcanza la puerta y la salida cuando terminen su última comida, dentro de seis meses.
6. Postura
La ergonomía es fundamental para el desarrollo del proyecto. Proponemos un pasillo amoldado a su uso interior, funcionando como un tubo digestivo, la estrategia “funda” frente a la “caja”, ya que no se contempla un uso posterior del edificio. Una vez acabada la cumbre, el edificio se desmonta para su reciclaje completo.
Junto con la postura del edificio, las posturas del usuario también son objeto del proyecto, ya que variarán a con cada acción-negociación. Todo un festival coreográfico, en el que los políticos van a ir tomando parte, se sucederá día a dia. Con la práctica, este ritual se va sistematizando, hasta que la convivencia establezca las propias reglas del juego. Los usuarios, tras su estancia en el edificio-corredor, se mueven de manera distinta, pero también conocen mejor las posibilidades de su cuerpo y su alcance. Así, la expresión corporal supone una herramienta de comunicación en el proceso de negociación, apoyo a la tradicional comunicación verbal, con lo que se reducen los gastos y el personal de traducción e interpretación.
7. Materialidad
La extrema esbeltez en sección otorga un canto estructural de los paramentos verticales suficiente como para que se autosostenga, si la composición constructiva tiene la suficiente ligereza. Dado que el edificio-pasillo se pliega y se apoya sobre si mismo, se ha buscado una solución de continuidad material que facilite la propia ejecución del mismo. Por lo tanto, una materialidad dura homogénea y continua,
Identificamos esta piel con la del propio Caimán, excelente en cuanto a sus propiedades anfibias, y la traducimos plásticamente con cartón corrugado y una imprimación exterior hidrófuga, para evitar su mal comportamiento ante la previsión del contacto con el agua, salpicaduras de las olas…
8. Sostenibilidad
Como primera decisión de conciencia ecológica, esta memoria está impresa en papel reciclado.
En segundo lugar, la viabilidad ambiental de un pasillo se basa en los intercambios energéticos de su envolvente. Como ya se ha referido, esta envolvente está formada por cartón corrugado de espesor variable, lo que otorga el suficiente aislamiento, más aún al encontrase sellado y protegido por una imprimación hidrófuga e independizado de la poca estabilidad del cartón ante la humedad y la lluvia. Teniendo en cuenta que los desechos de cartón en las Islas Caimán superan el millón de toneladas al año (según ASPAPEL, Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón) contamos con material suficiente en cantidad y proximidad, así como su posibilidad de reciclaje después de servir como sede anticrisis.
En las zonas de espesor mayor (1 metro) el cartón presenta orificios de desitinto tamaño, que se utilizan para ir sembrando plantas desde el exterior y el interior. Durante el proceso de negociación, el edificio florece o incluso da frutos, de modo que se genera una actitud de convivencia con la población humana y animal autóctona. La gente del lugar colabora con el mantenimiento del edificio, limitando los costes a tal fin, ya que su deterioro implicaría la decadencia de la zona. De ellos depende tener un edificio decadente y gris o un hito vegetal en el paisaje costero al atardecer.
Una vez acabada su vida útil, el edificio se recicla junto con los periódicos del día que anuncian la buena nueva: el fin de la crisis gracias al consenso internacional.

